MÚSICA PARA BAILAR, MAYO 2020: I WANT TO BREAK FREE, RUSSIAN RED

I want to break free, primer single de su álbum Karaoke de 2017 de la artista Russian Red

Resulta una versión muy interesante del mítico tema de la banda británica Queen, donde la cantante quiere ser libre de un aparente trastorno de alimentación, según se deduce de un video clip del tema, dandole una vuelta de tuerca al estilo y sentido de la canción original (Quiero ser libre). Muy interesante esta interpretación que, junto con una voz tan característica, hace el tema completamente suyo.

Lourdes Hernández González (Madrid, 1985), Más conocida por su nombre artístico Russian Red, es una cantante de música indie, folk y pop española.

MUJERES QUE LEEN, MAYO 2020: EL VERANO EN QUE MI MADRE TUVO LOS OJOS VERDES

 

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes.

Tatiana Tîbuleac

Impedimenta, 2019

Se trata de una novela galardonada por el gremio de libreros de Madrid como el mejor libro de 2019. El título ya me parecía un promesa de Impedimenta, quien, a mi juicio, pasa por ser una de las editoriales más exquisitas de nuestro país.

La historia trata de la difícil relación materno-filial desarrollada en un ambiente hostil, donde el amor no ha sido el cimiento de una familia. Se presenta al lector un grupo de adultos tóxicos que les ha tocado vivir juntos, vistos a través de los ojos de un adolescente, Aleksy, el hijo calificado como enfermo mental.

La rabia, el odio, el inconformismo que destila el protagonista adolescente a través de la voz escogida por la autora, recuerda al principio al genuino Holden, protagonista del clásico El guardián entre el centeno de Salinguer. Después, a través de sus capítulos, va tomando cuerpo propio de la mano de una belleza poética que nos transporta hasta esa casa donde pasará un verano con su madre, el último verano con ese ser al que odia, pero que tiene los ojos más bellos con los que nadie pueda cruzarse. Y es a través de esa metáfora, donde la esperanza se enraíza hacia la posibilidad de sentimientos positivos. Y ello se va haciendo realidad en el peor de los escenarios, la enfermedad terminal de la madre, que quiere pasar sus últimos días a solas con su hijo mal amado en una casa destartalada de la campiña francesa. Concurren frases muy poderosas en el proceso de transformación de los sentimientos, que explican la necesidad de escarbar en la vida de quienes consideramos primera familia y quizá poder así poder perdonar comportamientos impropios que nos marcaron. El alcohol, el desamor, la violencia de género, la pobreza femenina, la culpa…, todos estos fantasmas que rondan a los protagonistas va saliendo a la superficie desde los estratos de la infancia, en aquel verano que marca un antes y un después en la vida de Aleksy. Porque la moraleja es que en medio de la tragedia, uno/a se puede volver mejor persona, incluso para transformarse en artista. La poesía del sufrimiento está muy bien trabajada a través de capítulos cortos, uno de los grandes aciertos de la novela, para atraer la atención lectora a un ambiente tan acido sin empacho. Si le tuviera que poner un pero seria la falta de sorpresa, depositando la buena acogida de su lectura en el deleite de la construcción de cada página, de cada sentimiento dibujado en cada capítulo.

Un extracto: Mi madre tuvo razón esa tarde y otras tardes que siguieron. Pero el papel de filósofo no le pegaba en absoluto, ni siquiera a punto de morir, sobre todo porque siempre fue una hija, una esposa y una madre de segunda mano.

Tatiana Tîbuleac, es una periodista y escritora nacida en la república de Moldavia (antigua Unión Soviética, con población 80 % rumana) que se ha convertido en un valor en alza de las letras con esta su segunda novela.

La traducción me resulta impecable, por lo que hay que dar también la enhorabuena a la traductora que figura en portada por méritos propios: María Ochoa de Eribe.

Un libro, una edición, en resumen, muy recomendable, efectivamente para premiar.

Mar de los Ríos

23 DE ABRIL DÍA DEL LIBRO 2020: QUE NO SE ENTERE LA CIBELES (MAR DE LOS RÍOS)

QUE NO SE ENTERE LA CIBELES

MAR DE LOS RÍOS (EDICIONES CASIOPEA)

Hoy 23 de abril , día del libro de 2020, deberíamos estar firmando libros con mucha ilusión por alguna feria o librería. Os invito a entrar en el apasionante mundo de: Que no se entere la Cibeles, mi última novela, desde  mi casa . Este video corresponde a la semana pasada en la 5º de confinamiento que tenía que haber presentado la novela el 14 de abril en la librería Bibabuk con el proyecto Veg&Buk.

Ya lo haremos, mientras tanto:

Feliz día del libro!!! Comprad literatura cuando se acabe esta pesadilla.

Los libros son los espejos de las almas (Virginia Woolf)

 

OJOS DE MUJER, ABRIL 2020: CARMEN DE BURGOS EN UN PAIS MÁGICO TVE LA 2

imagen de entrada del programa `Un Pais Mágico´ dedicado a Almería, perspectiva desde La Alcazaba.

Querría que quede en este blog mi paso por una experiencia maravillosa que fue participar con el equipo del programa de TVE la 2   `Un Pais Mágico´ con la biografía de la escritora y periodista almeriense, Carmen de Burgos desde la plaza donde nació en 1867.

El programa hace un retrato colorido de Almería y es bonito de ver entero. Mi intervención está en el minuto 37,14.

Se emitió en TVE en febrero de 2020 y quedará como testimonio de vida de nuestra ciudad y nuestro país, uno de los mágicos.

¿Nos acompañas?

https://www.rtve.es/alacarta/videos/un-pais-magico/pais-magico-almeria/5513970/

MÚSICA PARA BAILAR, ABRIL 2020: I DON´T WANT A LOVER, TEXAS

 

I Don’t Want a Lover. Es el single debut de la banda escocesa de pop-rock, Texas, extraído de su primer álbum Southside en 1989

Sharleen Eugene Spiteri es la personalísima vocalista de Texas.

Esta versión grabada en 2017 con una orquesta en directo para la BBC es una gozada.

Y es, como dice esta canción, en estos tiempos de crisis, si hay que elegir, prefiero un amigo a un amante.

Si hay que elegir, que a lo mejor no es tu caso ni el mío. 

MUJERES QUE LEEN, ABRIL 2020: EL MUNDO EN EL QUE VIVO, HELEN KELLER (1908)

EL MUNDO EN EL QUE VIVO

HELEN KELLER 1908

EDICIONES ATALANTA, 2012

Desde que la pandemia del COVID-19 llegó a nuestras vidas he pasado las diferentes etapas de ánimo que corresponde a un suceso mundial de este calibre. He sentido la negación, la tristeza, la aceptación, para quedarme ahora instalada en la de la acción. El mundo que conocimos antes del confinamientos del 13 de marzo de 2020 ha muerto. Como el título del libro de nuestra autora de hoy, El mundo en el que vivo, lo tendré que redefinir otra vez por mi misma, y ya veremos cómo lo hago.  Pero lo que no debemos permitir es dejarnos morir con él. Tenemos la obligación de  reinventarnos como ha hecho la humanidad a lo largo de su historia.

En la fecha que escribo esta entrada seguimos confinados en nuestras casas la mayoría de españoles y mucha población mundial. Es como vivir una pesadilla, sí, sobre todo para quien ha perdido a sus seres queridos. Pero si mi misión como escritora es insuflar algo de ánimo y esperanza a quienes me siguen, debo de continuar con este objetivo en la medida de mis fuerzas. Si yo he tardado cuatro semanas en volver a ser yo, es con fuerzas renovadas para querer empujar esta sociedad a otro punto en el que, no necesariamente  tenemos que aspirar a vivir en el mundo anterior al COVID-19. Y esa es la oportunidad de que hablan para todas las crisis.

Para ello, aquí estoy hoy de la mano de una heroína a quien les presento:

Helen Adams Keller (EEUU 18801968) fue una escritora, oradora y activista política sordociega. A la edad de diecinueve meses sufrió una grave enfermedad que le provocó la pérdida total de la visión y la audición. Su incapacidad para comunicarse desde temprana edad fue muy traumática para Helen y su familia, por lo que estuvo prácticamente incontrolable durante un tiempo. Cuando cumplió siete años, sus padres decidieron buscar una instructora y fue así como el Instituto Perkins para Ciegos les envió a una joven especialista, Anne Sullivan, que se encargó de su formación y logró un avance en la educación especial. Continuó viviendo a su lado hasta la muerte de esta en 1936.

Después de graduarse de la escuela secundaria en Cambridge, Keller ingresó en el Radcliffe College, donde recibió una licenciatura, convirtiéndose así en la primera persona sordociega en obtener un título universitario. A lo largo de toda su vida redactó múltiples artículos y más de una docena de libros sobre sus experiencias y modos de entender la vida, entre ellos La historia de mi vida (1903), El mundo en el que vivo (1908) y Luz en mi oscuridad (1927).

Keller se convirtió en una activista y filántropa destacada; recaudó dinero para la Fundación Americana para Ciegos, fue miembro del Industrial Workers of the World —donde escribió desde 1916 a 1918— y promovió el sufragio femenino, los derechos de los trabajadores, el socialismo y otras causas relacionadas con la izquierda, además de ser una figura activa de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, tras cofundarla en 1920. En 1924, se apartó de la actividad política para enfocarse en la lucha por los derechos de las personas con discapacidades y realizó viajes por todo el mundo ofreciendo conferencias hasta 1957. Se le otorgó la Medalla Presidencial por la Libertad en 1964. Desde 1980, por decreto de Jimmy Carter, el día de su natalicio es conmemorado como el Día de Helen Keller. Su vida ha sido objeto de variadas representaciones artísticas, tanto en cine, teatro y televisión, destacándose particularmente The Miracle Worker.

El mundo en el que vivo (1908)

Cualquiera de las publicaciones de Helen Keller es un cántico poético de superación, pero también de erudición. Su prefacio, acompañado de sus once hermosos capítulos, constituyen un viaje de estimulación para el ser humano. Cada frase de Helen nos lleva de la mano a la transformación que ella experimento, de pasar de un mundo oscuro y silente, al del color y la música en el que vivió sus 81 de plena consciencia intelectual y filantrópica del total de sus 88. Cada frase que utiliza en este libro suponen un aforismo sesudo en cualquier otro autor, que ella concatena con la ligereza de una buena trenzadora de ideas. Por tanto, Helen Keller resulta una de las mejores escritoras con las que yo me haya topado.

Y para ilustrar su estilo nada mejor que poner algunos ejemplos:

En su capítulo El mundo de los cinco sentidos dice:

Es más difícil enseñar a un ignorante a pensar que enseñar a un ciego inteligente a ver la grandiosidad del Niágara.”

De su capítulo. Antes de que el alma amanezca:

Cuando aprendí el significado del “yo” y de “mí” descubrí que yo era algo y entonces empecé a pensar. (…) No fue el sentido del tacto el que me proporcionó el conocimiento. Fue el despertar de mi alma lo primero que le otorgó a mis sentidos su valor…”

La ceguera no tiene ningún efecto restrictivo sobre la visión mental. Mi horizonte intelectual es infinitamente grande.”

Es un libro de 163 páginas, intenso, bello, profundo como el beso del universo sobre nuestra frente, ese que tanta falta nos hace ahora más que nunca, para tomar consciencia de la mota de polvo astral que somos cada uno de nosotros y saber, a través de Helen Keller, que solo depende de ti brillar en este instante en el que, la creación te dio la oportunidad de ser.

Helen Keller, contigo instalada en nuestro alma, no hay día que no lleves la esperanza a quien te recibe.

Abril, 2020. Mar de los Ríos

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