Archivos de la categoría mujeres que leen

Sección dedicada a obras de mujeres literatas que suponen joyas del pensamiento femenino.

MUJERES QUE LEEN: PISCOPOMPO (AMÉLIE NOTHOMB)

 

PSICOPOMPO

AMÉLIE NOTHOMB

ANAGRAMA 2026

Los psicopompos son figuras mitológicas encargadas de guiar a las almas en su tránsito al más allá.

En Mujeres que leen de septiembre  traigo uno de mis libros de este verano.  Nothomb se ha convertido en una de las pocas autoras de las que compro todo lo que sale. Hay entre ella y yo una identificación que vas más allá del reconocimiento por mi parte de su maestría a la hora de contar y de la que me nutro . Los temas que nos interesan son los mismos y su manera de ponerme un espejo delante me estremece por su simplicidad y complejidad univocas.

No sabría decir si es una novela, un ensayo, una biografía o un híbrido de muchas cosas como solo saben hacer las buenas autoras rebeldes.

Los psicopompos son figuras mitológicas encargadas de guiar a las almas en su tránsito al más allá. Aunque Orfeo no lo sea en sentido estricto —como sí lo es Hermes, por ejemplo—, desciende al Hades con la esperanza de rescatar a su amada Eurídice. Ese gesto desesperado lo convierte en uno de los pocos mortales capaces de cruzar el umbral que separa la vida de la muerte y de caminar, por un instante, entre ambos mundos.

Amélie Nothomb hace algo parecido con cada nuevo libro: de cuatro a ocho de la mañana, todos los días sin excepción, se entrega a la página en blanco con la esperanza de no haber desaprendido a escribir, como un pájaro que nunca olvida cómo volar. Y no falla ni un solo día, porque, si dejara de hacerlo, según confesaba años atrás en una entrevista, entraría en un proceso de autodestrucción. La literatura se convirtió, hace tiempo, en la única forma que encontró de entregarse a la ebriedad del vacío: cada mañana se lanza al cielo, se regocija en el aire y consigue aterrizar en un suelo que no cede.

Precisamente de eso trata Psicopompo: de volar. El amor de Nothomb por los pájaros desembocó en una suerte de mímesis forzada cuando, a los doce años, vivió el episodio más doloroso de su vida: un abuso que derivó en la anorexia que la acompañaría toda su adolescencia. «Si escribo es para que el hielo no se solidifique dentro de mí», afirma. La escritura se convierte así en su renacimiento: la forma de sobrevolar un cuerpo hostil y enfermo y una mente obsesionada con la destrucción.

Con Psicopompo, probablemente su texto más personal y arriesgado hasta la fecha, Nothomb ofrece una reveladora visión de conjunto de su obra y añade un nuevo capítulo a su autobiografía, que la consagra, una vez más, como una de las autoras más singulares e imprescindibles de nuestro tiempo.

Nuestra necesidad de volar, otro punto en común.

 

 

MUJERES QUE LEEN: MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA, LUCÍA BERLÍN

Hay una poesía áspera y bellísima en la forma en que Berlín retrata la injusticia social. Sus mujeres cargan con la dureza del día a día, sosteniendo su ruina mientras ordenan el caos de los demás.

Hay autoras que no se limitan a escribir sobre la vida, sino que la descosen y nos la entregan sobre la mesa los patrones. Lucia Berlín es una de ellas. Volver a las páginas de Manual para mujeres de la limpieza es asomarse a una ventana donde nuestra cotidianidad desgastada no oculta la realidad, sino que la revela.

En los relatos de Berlín, el trabajo precario deja de ser una sombra invisible para convertirse en un mirador privilegiado del alma urbana. Desde la penumbra de las lavanderías de barrio hasta el silencio helado de las casas acomodadas, la autora transforma el cansancio en una forma de clarividencia. No hay en su mirada victimismo ni artificio; hay una ironía afilada que raspa como el estropajo y una compasión tan sincera que ampara a sus personajes en medio del naufragio. Quien limpia las migas y los desatinos de la fiesta ajena aprende muy pronto a descifrar las grietas de la sociedad.

Su astucia luminosa se condensa en pasajes tan inolvidables como este:

«A las trabajadoras domésticas siempre les digo: nunca aceptéis un trabajo si os dicen que la casa ya está limpia y solo necesitan a alguien que ordene un poco. Huid. Y jamás trabajéis para una familia que tenga plantas de plástico; os harán limpiar el polvo hoja por hoja.»

Con ese pulso narrativo tan propio, suspendido entre la risa amarga y la herida, Lucia Berlín convierte la supervivencia en elegancia narrativa. Sus protagonistas no son sombras resignadas, sino observadoras lúcidas de la comedia humana, estrategas del instinto que descubren destellos de gracia entre el humo y los trayectos interminables de autobús.

En este rincón dedicado a las mujeres que leen a mujeres, traer de vuelta a Berlín es rendir tributo a quienes bailan con la realidad tal cual es: áspera, desigual, pero envuelta en un fulgor inconfundible.

Aunque suele leerse con la fluidez de una historia de vida, Manual para mujeres de la limpieza no es una novela, sino una antología de 43 relatos breves de corte autoficcional.

Edición

  • Edición original (EE. UU.): 2015 (A Manual for Cleaning Women). Fue una publicación póstuma seleccionada por Stephen Emerson y con prólogo de Lydia Davis que catapultó a Berlín al éxito internacional once años después de su muerte.
  • Edición en español: 2016 (publicada por la editorial Alfaguara con traducción de Eugenia Vázquez Nacarino).

Para las que estéis buscando ese libro  en este final del verano y levantar la cabeza del móvil, este Manual de mujeres de la limpieza de la escritora estadounidense Lucía Berlín es el adecuado.

Bailemos juntas con la fregona en la mano, mientras pensamos cómo cambiar todas las aguas sucias de este mundo.

 

 

MUJERES QUE LEEN: MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS (CLARISSA PINKOLA)

 

No es ningún misterio, tampoco es casual, que los lobos y los coyotes, los osos y las mujeres inconformistas tengan una fama parecida.

Así comienza el ensayo que tiene más de treinta años desde su publicación y siglos de sabiduría femenina acumulada. Sigue siendo un pilar del pensamiento feminista, imprescindible de diseccionar en los tiempos que corren, donde los cazadores de mujeres campan a sus anchas sin disimulo, sin esconder la escopeta bajo su chaqueta.

Su autora, Clarissa Pinkola Estés (doctora en psicología junguiana y cantadora o guardiana de historias), explora a través de mitos, cuentos de hadas y leyendas el arquetipo de la Mujer Salvaje (La Loba).

Que un ensayo denso de más de 700 páginas acumule decenas de ediciones y reimpresiones sin interrupción durante tres décadas , traducido a 35 idiomas, no es casualidad; es la prueba de que el aullido de ‘La Loba’ sigue siendo una urgencia vital para cada nueva generación de mujeres.

El núcleo del libro sostiene que dentro de toda mujer habita una fuerza natural llena de instintos primarios, creatividad, sabiduría ancestral y una pasión ilimitada. Sin embargo, la cultura, las exigencias sociales y los mandatos patriarcales han enjaulado esa naturaleza instintiva, intentando “domesticar” a la mujer y alejándola de su verdadera esencia.

Existen unos puntos clave del libro:

  • La recuperación de los instintos: Volver a escuchar la intuición, los ritmos propios, el cuerpo y los sueños. La mujer salvaje sabe cuándo confiar, cuándo retirarse y cuándo defender su territorio.
  • El valor de los cuentos: Pinkola Estés analiza relatos como Barba Azul (las zonas oscuras y los depredadores psíquicos), Vasalisa la Sabia (la intuición femenina) o El Patito Feo (la búsqueda del verdadero hogar y la pertenencia).
  • Ciclos de Vida-Muerte-Vida: La naturaleza femenina no es lineal, es cíclica. Para que nazca lo nuevo, hay que dejar morir lo que ya no sirve.
  • Creatividad y expresión: El arte, la danza, la escritura y la creación no son lujos, sino el alimento vital de la mujer para mantenerse conectada con su centro.

El libro está lleno de aseveraciones que se clavan en el alma de cualquier ser humano que la tenga medianamente limpia o en proceso de limpieza. Varios ejemplos:

  1. Sobre la naturaleza instintiva: “Ser fuerte no significa ejercitar los músculos. Significa encontrar lo que es propio de una sin huir.”
  2. Sobre la creatividad y la expresión: “Los animales no piden perdón por existir. Sencillamente ocupan el espacio que les corresponde. La creatividad es la capacidad de responder a todo lo que nos rodea.”
  3. Sobre la intuición: “La intuición es la puerta hacia el conocimiento del alma. Es el oído que escucha lo que la voz común no puede pronunciar.”
  4. Sobre la libertad y los límites: “Nuestra tarea es mantener intactos los límites, salvaguardar el alma y volver al hogar de nuestra propia naturaleza.”

“Bailar es la forma en que el cuerpo habla cuando las palabras no bastan. En la danza instintiva, la mujer salvaje recupera su ritmo original.”

Como conclusión, la danza, queridas salvajes, no solo nos interesa como movimiento físico y manera rápida de crear endorfinas, sino como la valentía de habitar nuestro propio cuerpo y nuestro espacio en el bosque. Soltarse el pelo, la ropa que nos oprime el cuerpo y movernos al son del tambor es el camino.

Recuperemos nuestro instinto para ser nosotras mismas, no los satélites del mundo donde, claramente el sol luce muy cómodo sin mover un rayo. Ya que sabemos girar, giremos para ser felices, para ser nosotras.

 

MUJERES QUE LEEN: LA MUJER EUNUCO

 

La mujer eunuco. Es un libro de 1970 de Germaine Greer que se convirtió en un éxito de ventas internacional y un texto fundamental en el movimiento  feminista. La tesis de Greer es que la “tradicional”, subburbana, consumista, reprime sexualmente a las mujeres, y que esto las desvitaliza, convirtiéndolas en eunucos.

El libro fue publicado en Londres en octubre de 1970. Ha sido traducido a numerosos idiomas.

En 1999 se publicó una secuela, titulada The Whole Woman (La mujer completa).

Resumen

El libro es un análisis feminista, escrito con intención polémica y erudición académica. Fue un texto clave del movimiento feminista en la década de 1970. Greer, tras examinar las definiciones históricas de la percepción que las mujeres tienen de sí mismas y enumerar las limitaciones impuestas, critica la sociedad de consumo moderna y la normalidad femenina y masculina según los estereotipos convencionales. Greer usa el humor, la audacia y un lenguaje grosero para presentar una descripción directa y sincera de la sexualidad femenina, tema que no se había tratado mucho hasta entonces en el mundo anglosajón.

Greer explica que los hombres odian a las mujeres, aunque estas últimas no se dan cuenta y se les enseña a odiarse a sí mismas.

En su capítulo final llamado Revolución, Greer dice que el cambio tiene que ocurrir a través de la revolución, no de la evolución. Las mujeres deben llegar a conocer y llegar a aceptar sus propios cuerpos, probar su propia sangre menstrual y abandonar el  celibato y la monogamia. Sin embargo, no deben quemar sus sostenes. “Los sujetadores son un invento ridículo”, escribió, “pero si haces de la falta de sujetadores una regla, te estás sometiendo a otra represión”. Greer se queja de las “damas elegantes de clase media” que se sientan en los comités de derechos de la mujer y dedican su tiempo a firmar peticiones para lograr la igualdad. Afirma que, para lograr la igualdad, una mujer no debe ser amable, sino que debe buscar la revolución.

La libertad por la que abogaba hace cincuenta y seis años era la libertad de ser una persona con la dignidad, integridad, nobleza, pasión y orgullo que constituyen la persona. Libertad para correr, gritar, hablar alto y sentarse con las rodillas separadas. Libertad para conocer y amar la tierra y todo lo que nada, yace y se arrastra sobre ella…

En una entrevista de 1971, Greer dijo de su libro: “El título indica el problema. Las mujeres han sido de algún modo separadas de su libido, de su facultad de desear, de su sexualidad. Se han vuelto sospechosas al respecto. Al igual que las bestias, por ejemplo, que son castradas en la agricultura para servir a su amo, para ser engordadas o dóciles, las mujeres han sido privadas de su capacidad de acción. Es un proceso que sacrifica el vigor por la delicadeza y la suntuosidad, y que hay que cambiar.”.

Recepción

La crítica  calificó a La mujer eunuco como un “libro maravilloso” y describió la gira internacional de Greer para promocionarlo como “el cenit del feminismo del siglo XX”.

Considero que este es un libro de cabecera para entender de dónde venimos y donde queremos llegar. Hay mucha desinformación sobre el feminismo y ha llegado el momento de hablar sobre la igualdad de oportunidades sin cortapisas, sin complejos, sin sentimiento de culpa y por supuesto sin pedir perdón.

Un fragmento:

Sería de esperar que los hombres opusiesen resistencia a la libración femenina, puesto que esta amenaza los cimientos del narcisismo fálico, pero existen indicios de que ellos están buscando un papel más satisfactorio. Si las mujeres se liberan a la vez liberarán a sus opresores…

Hoy en día la mayoría de las mujeres del mundo siguen teniendo miedo, siguen teniendo hambre, siguen siendo mudas y cargadas por la religión con todo tipo de grilletes, enmascaradas, amordazadas, mutiladas y golpeadas.

Además en  el mundo occidental está reverdeciendo con fuerza mediática un movimiento de mujeres que estiman oportuno desandar el camino y volver al siglo XIX, donde su voz política y su desempeño social se diluye volviendo ser la sombra de su pareja y la madre de sus hijos, mutilándose voluntariamente la lengua, convirtiéndose en un eunuco.

Debemos de hacer barrera para que no nos lleven a ese lugar oscuro, donde siempre nos quieren.  El poder no se oculta con respecto a esta fijación, y a ahí nosotras necesitamos tomar conciencia del: no pasarán.

La reflexión desde 2026 es que queda mucho por andar para vivir en sociedades donde el nacer mujer u hombre no determine tu destino,. Falta mucha cultura al respecto sobre los logros y lo que constaron dichos logros a nuestras abuelas y bisabuelas. Se siguen arrancando las páginas de nuestra historia en femenino.

La mujer eunuco puede ser un buen punto de partida para comenzar a informarse y en consecuencia obtener un criterio de dónde venimos y hacia dónde queremos ir.

MUJERES QUE LEEN: EL DESCONTENTO (BEATRIZ SERRANO)

EL DESCONTENTO

Premio Time Out a la Mejor Obra

Beatriz Serrano

Ediciones Temas de Hoy, 2024

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El descontento es la historia de Marisa, una mujer en la treintena que vive anestesiada mediante orfidales y vídeos de Youtube para soportar las rutinas y pesares de su día a día en una agencia de publicidad. Tan solo acude presencialmente a la oficina para ahorrar dinero en aire acondicionado durante el sofocante agosto madrileño. Marisa odia el trabajo. Sin embargo, no puede dejarlo: le gustan demasiado las cosas bonitas.

La semana previa a un team building organizado por su empresa, la ansiedad de Marisa se dispara; compartir un fin de semana entero con sus compañeros le resulta insufrible.

El argumento, por tanto, gira alrededor del gran problema que tienen las generaciones de españoles/as que están intentando posicionarse laboralmente en el mundo y como la precariedad está haciendo mella en el estado de ánimo depresivo con que se enfrentan a su día a día y al que no les ven futuro para crecer en todos los sentidos. Cómo estamos viviendo tiempos de regresión en derechos básicos, que se comen descaradamente la supuesta sociedad del bienestar y no hacemos nada, no salimos a la calle a parar el tráfico, mientras la clase dirigente vive en su pompa, como esos tres monitos que no quieren ni ver ni oír ni hablar, mientras ellos tengan sus plátanos. Es espeluznante pensar a dónde vamos. Yo escucho la orquesta tocar en este salón de baile a punto de hundirse, mientras el hielo del iceberg nos acecha apenas asomemos la cabeza.

Un fragmento:

El Museo del Prado es mi lugar preferido de Madrid junto con el Carrefour 24 horas de Quevedo. Los dos lugares son amplios, limpios, ordenados y tienen aire acondicionado. Por separado, son dos lugares que tienen todo lo que le puedo pedir a la vida: uno de ellos me alimenta el cuerpo, el otro nutre mi alma.

Cuando tenía dieciocho años y comencé a estudiar Historia del Arte, mi sueño era trabajar en el Museo del Prado, porque imaginaba que nada malo te podía suceder si vivías rodeado de cosas bellas. En 2006, con mi título bajo el brazo y en una España que parecía que nunca se iba a romper, un creativo alocado al que conocí en una discoteca decidió darme una oportunidad para entrar a trabajar en su agencia de publicidad, porque aquellas eran las chaladuras que los creativos alocados hacían por aquel entonces en sus agencias de publicidad después de desayunar un tazón de cocaína. La moda, cuando había dinero, era meter como becarios a licenciados en publicidad y luego coger a un par de personas de perfiles distintos, sin experiencia en aquel mundillo, para aportar «frescura», «nuevas ideas» y «visiones dispares». En esa ronda de becarios entramos dos estudiantes de publicidad, un músico taciturno que dejó el trabajo a la semana de empezar y yo.

 

MUJERES QUE LEEN: PERSÉPOLIS (Marjane Satrapi) (2000-2003)

 

Persépolis (Reservoir Gráfica)

Marjane Satrapi nos cuenta en cuatro tomos de novela gráfica la revolución islámica iraní vista desde los ojos de una niña en los años 70 y 80 del siglo XX, quien asiste atónita al cambio profundo que experimentan su país y su familia, inmersos en la caída de Sha de Persia y la implantación de un régimen islámico radical. El formato narrativo nos permite pasar las páginas con soltura y experimentar rápidamente el estado de ánimo que la propia autora va viviendo a cada cambio que se produce en su vida, todos a peor.

La protagonista es una niña curiosa y con ideas propias fruto de una educación progresista y políticamente avanzada. Desde esa base, la niña Marjane manifiesta su deseo de ser profeta para cambiar el mundo, fruto de su primer contacto con la injusticia social. Después vendrán en cascada todos los demás: la obligación de llevar velo en las escuelas, la separación por sexos, la represión, las ejecuciones de gente cercana y ajena.

Y ante este ambiente de guerra en plena adolescencia la protagonista es enviada a vivir y estudiar a Viena, constituyendo esta etapa una de mucha soledad y desarraigo. Después vendrá el resto de la vida de una mujer que no deja de intentar adaptarse al mundo y que intentará con su altavoz crítico desde occidente visibilizar las profundas heridas que por ahora no han sido curadas, no solo en su propia persona, sino en el universo que ella una vez reconoció como casa, como el salve infantil.

Esta historia de crecimiento personal en un contexto extremo, se ha convertido en un grito de denuncia por desgracia perfectamente vigente tocando el final del primer tercio del siglo XXI y que nos interpela a reflexionar sobre qué significa la identidad, por cuál ideología vale la pena partirse el alma y hasta dónde es prudente llegar para ello; cotejar la vileza de los regímenes dictatoriales los cuales, cuando llegan al poder y en nombre de dios, en muy poco espacio de tiempo, se volverán hacia las mujeres para aplastarlas sin piedad y sin complejos en el primer zarpazo.

Para nosotras vaya la mayor reflexión. Porque cuando surge el caos van a por nosotras por sistema. Por eso no hay que permitir ni medio paso atrás aquí o allí donde huela a dictadura.

Persépolis se ha convertido en el gran clásico de la novela gráfica, dando a Marjane Satrapi multitud de reconocimientos, entre ellos el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2024. Es considerado por la intelectualidad como uno de los mejores libros del siglo XXI.

Yo elijo este ya clásico de la literatura para iniciar mi renacer, porque la actualidad política no puede traerlo más a colación.

Imprescindible como libro de cabecera no sólo para las mujeres de este planeta, debería ser una lectura obligatoria para todos a partir de los doce años.

Mar de los Ríos

MUJERES QUE LEEN, JULIO 2020: POEMAS DE UNA VIDA (MARIA FLORA PORRAS)

POEMAS DE UNA VIDA (EDITORIAL FAMILIAR, 2003)

MARIA FLORA PORRAS

 

Este último mes ha sido para mí un mes de aprendizaje. Y de sufrimiento. Estas dos palabras suelen ir íntimamente unidas, si no se siente así es que se es estúpido/a. Y es que a mi madre le dio un ictus el 26 de junio. Por suerte ya lo está superando y parece que le van a quedar pocas secuelas. Hemos aprendido mucho todos, por encima de cualquier otra cosa a amarla cuanto más pedida y vulnerable estaba. También a compartir su belleza y sabiduría que todavía es patente para quien la conoce y tiene el honor de ser su hija/o.  Y he pensado mucho si escribir este post o no, porque, no se trata de hablar de mí, pero al final he concluido que no podía hablar este mes de otra cosa que no fuese ella, de sus ojos de mar y su alma de artista. Además, de ella viene mi germen de escritora, porque es poeta. Solo tiene un libro publicado que le regalamos como sorpresa hace casi 20 años robándole sus poemas de cajón con llave. Una no es artista, una no tiene calidad digna de atención por la repercusión mediática que la vida le haya reportado, la calidad, los ojos de poeta, se tienen o no se tienen. Y mi madre los tiene. Por todo ello vaya mi homenaje a mi poeta favorita, María Flora Porras y su libro Poemas de una vida, prologado por la gran escritora y poeta Ana María Romero Yebra y sus tres hijos. La portada es un cuadro de mi padre.  A lo mejor lo reeditamos algún día, quién sabe. Por ahora comparto uno de sus poemas, “Mis niños”, el más sentido para mí, con una foto incluida de cuando fuimos así de verdad, aunque sigamos siéndolo en su cabeza siempre.

Ahora estamos leyendo juntas cada mañana un capítulo de El Principito. Sus carcajadas bajitas con las ocurrencias del niño extraterrestre, uno de mis libros favoritos, son un regalo. Entender la fina ironía de Saint Exùpery es la mejor seña de su recuperación.

Mar de los Ríos

MUJERES QUE LEEN, MAYO 2020: EL VERANO EN QUE MI MADRE TUVO LOS OJOS VERDES

 

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes.

Tatiana Tîbuleac

Impedimenta, 2019

Se trata de una novela galardonada por el gremio de libreros de Madrid como el mejor libro de 2019. El título ya me parecía un promesa de Impedimenta, quien, a mi juicio, pasa por ser una de las editoriales más exquisitas de nuestro país.

La historia trata de la difícil relación materno-filial desarrollada en un ambiente hostil, donde el amor no ha sido el cimiento de una familia. Se presenta al lector un grupo de adultos tóxicos que les ha tocado vivir juntos, vistos a través de los ojos de un adolescente, Aleksy, el hijo calificado como enfermo mental.

La rabia, el odio, el inconformismo que destila el protagonista adolescente a través de la voz escogida por la autora, recuerda al principio al genuino Holden, protagonista del clásico El guardián entre el centeno de Salinguer. Después, a través de sus capítulos, va tomando cuerpo propio de la mano de una belleza poética que nos transporta hasta esa casa donde pasará un verano con su madre, el último verano con ese ser al que odia, pero que tiene los ojos más bellos con los que nadie pueda cruzarse. Y es a través de esa metáfora, donde la esperanza se enraíza hacia la posibilidad de sentimientos positivos. Y ello se va haciendo realidad en el peor de los escenarios, la enfermedad terminal de la madre, que quiere pasar sus últimos días a solas con su hijo mal amado en una casa destartalada de la campiña francesa. Concurren frases muy poderosas en el proceso de transformación de los sentimientos, que explican la necesidad de escarbar en la vida de quienes consideramos primera familia y quizá poder así poder perdonar comportamientos impropios que nos marcaron. El alcohol, el desamor, la violencia de género, la pobreza femenina, la culpa…, todos estos fantasmas que rondan a los protagonistas va saliendo a la superficie desde los estratos de la infancia, en aquel verano que marca un antes y un después en la vida de Aleksy. Porque la moraleja es que en medio de la tragedia, uno/a se puede volver mejor persona, incluso para transformarse en artista. La poesía del sufrimiento está muy bien trabajada a través de capítulos cortos, uno de los grandes aciertos de la novela, para atraer la atención lectora a un ambiente tan acido sin empacho. Si le tuviera que poner un pero seria la falta de sorpresa, depositando la buena acogida de su lectura en el deleite de la construcción de cada página, de cada sentimiento dibujado en cada capítulo.

Un extracto: Mi madre tuvo razón esa tarde y otras tardes que siguieron. Pero el papel de filósofo no le pegaba en absoluto, ni siquiera a punto de morir, sobre todo porque siempre fue una hija, una esposa y una madre de segunda mano.

Tatiana Tîbuleac, es una periodista y escritora nacida en la república de Moldavia (antigua Unión Soviética, con población 80 % rumana) que se ha convertido en un valor en alza de las letras con esta su segunda novela.

La traducción me resulta impecable, por lo que hay que dar también la enhorabuena a la traductora que figura en portada por méritos propios: María Ochoa de Eribe.

Un libro, una edición, en resumen, muy recomendable, efectivamente para premiar.

Mar de los Ríos

23 DE ABRIL DÍA DEL LIBRO 2020: QUE NO SE ENTERE LA CIBELES (MAR DE LOS RÍOS)

QUE NO SE ENTERE LA CIBELES

MAR DE LOS RÍOS (EDICIONES CASIOPEA)

Hoy 23 de abril , día del libro de 2020, deberíamos estar firmando libros con mucha ilusión por alguna feria o librería. Os invito a entrar en el apasionante mundo de: Que no se entere la Cibeles, mi última novela, desde  mi casa . Este video corresponde a la semana pasada en la 5º de confinamiento que tenía que haber presentado la novela el 14 de abril en la librería Bibabuk con el proyecto Veg&Buk.

Ya lo haremos, mientras tanto:

Feliz día del libro!!! Comprad literatura cuando se acabe esta pesadilla.

Los libros son los espejos de las almas (Virginia Woolf)

 

MUJERES QUE LEEN, ABRIL 2020: EL MUNDO EN EL QUE VIVO, HELEN KELLER (1908)

EL MUNDO EN EL QUE VIVO

HELEN KELLER 1908

EDICIONES ATALANTA, 2012

Desde que la pandemia del COVID-19 llegó a nuestras vidas he pasado las diferentes etapas de ánimo que corresponde a un suceso mundial de este calibre. He sentido la negación, la tristeza, la aceptación, para quedarme ahora instalada en la de la acción. El mundo que conocimos antes del confinamientos del 13 de marzo de 2020 ha muerto. Como el título del libro de nuestra autora de hoy, El mundo en el que vivo, lo tendré que redefinir otra vez por mi misma, y ya veremos cómo lo hago.  Pero lo que no debemos permitir es dejarnos morir con él. Tenemos la obligación de  reinventarnos como ha hecho la humanidad a lo largo de su historia.

En la fecha que escribo esta entrada seguimos confinados en nuestras casas la mayoría de españoles y mucha población mundial. Es como vivir una pesadilla, sí, sobre todo para quien ha perdido a sus seres queridos. Pero si mi misión como escritora es insuflar algo de ánimo y esperanza a quienes me siguen, debo de continuar con este objetivo en la medida de mis fuerzas. Si yo he tardado cuatro semanas en volver a ser yo, es con fuerzas renovadas para querer empujar esta sociedad a otro punto en el que, no necesariamente  tenemos que aspirar a vivir en el mundo anterior al COVID-19. Y esa es la oportunidad de que hablan para todas las crisis.

Para ello, aquí estoy hoy de la mano de una heroína a quien les presento:

Helen Adams Keller (EEUU 1880–1968) fue una escritora, oradora y activista política sordociega. A la edad de diecinueve meses sufrió una grave enfermedad que le provocó la pérdida total de la visión y la audición. Su incapacidad para comunicarse desde temprana edad fue muy traumática para Helen y su familia, por lo que estuvo prácticamente incontrolable durante un tiempo. Cuando cumplió siete años, sus padres decidieron buscar una instructora y fue así como el Instituto Perkins para Ciegos les envió a una joven especialista, Anne Sullivan, que se encargó de su formación y logró un avance en la educación especial. Continuó viviendo a su lado hasta la muerte de esta en 1936.

Después de graduarse de la escuela secundaria en Cambridge, Keller ingresó en el Radcliffe College, donde recibió una licenciatura, convirtiéndose así en la primera persona sordociega en obtener un título universitario. A lo largo de toda su vida redactó múltiples artículos y más de una docena de libros sobre sus experiencias y modos de entender la vida, entre ellos La historia de mi vida (1903), El mundo en el que vivo (1908) y Luz en mi oscuridad (1927).

Keller se convirtió en una activista y filántropa destacada; recaudó dinero para la Fundación Americana para Ciegos, fue miembro del Industrial Workers of the World —donde escribió desde 1916 a 1918— y promovió el sufragio femenino, los derechos de los trabajadores, el socialismo y otras causas relacionadas con la izquierda, además de ser una figura activa de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, tras cofundarla en 1920. En 1924, se apartó de la actividad política para enfocarse en la lucha por los derechos de las personas con discapacidades y realizó viajes por todo el mundo ofreciendo conferencias hasta 1957. Se le otorgó la Medalla Presidencial por la Libertad en 1964. Desde 1980, por decreto de Jimmy Carter, el día de su natalicio es conmemorado como el Día de Helen Keller. Su vida ha sido objeto de variadas representaciones artísticas, tanto en cine, teatro y televisión, destacándose particularmente The Miracle Worker.

El mundo en el que vivo (1908)

Cualquiera de las publicaciones de Helen Keller es un cántico poético de superación, pero también de erudición. Su prefacio, acompañado de sus once hermosos capítulos, constituyen un viaje de estimulación para el ser humano. Cada frase de Helen nos lleva de la mano a la transformación que ella experimento, de pasar de un mundo oscuro y silente, al del color y la música en el que vivió sus 81 de plena consciencia intelectual y filantrópica del total de sus 88. Cada frase que utiliza en este libro suponen un aforismo sesudo en cualquier otro autor, que ella concatena con la ligereza de una buena trenzadora de ideas. Por tanto, Helen Keller resulta una de las mejores escritoras con las que yo me haya topado.

Y para ilustrar su estilo nada mejor que poner algunos ejemplos:

En su capítulo El mundo de los cinco sentidos dice:

“Es más difícil enseñar a un ignorante a pensar que enseñar a un ciego inteligente a ver la grandiosidad del Niágara.”

De su capítulo. Antes de que el alma amanezca:

“Cuando aprendí el significado del “yo” y de “mí” descubrí que yo era algo y entonces empecé a pensar. (…) No fue el sentido del tacto el que me proporcionó el conocimiento. Fue el despertar de mi alma lo primero que le otorgó a mis sentidos su valor…”

“La ceguera no tiene ningún efecto restrictivo sobre la visión mental. Mi horizonte intelectual es infinitamente grande.”

Es un libro de 163 páginas, intenso, bello, profundo como el beso del universo sobre nuestra frente, ese que tanta falta nos hace ahora más que nunca, para tomar consciencia de la mota de polvo astral que somos cada uno de nosotros y saber, a través de Helen Keller, que solo depende de ti brillar en este instante en el que, la creación te dio la oportunidad de ser.

Helen Keller, contigo instalada en nuestro alma, no hay día que no lleves la esperanza a quien te recibe.

Abril, 2020. Mar de los Ríos