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FRASES CELEBRADAS: LA PREGUNTA NO ES QUIÉN ME VA A DEJAR, ES QUIÉN ME VA A DETENER (AYN RAND)

“La pregunta no es quién me va a dejar; es quién me va a detener.”Ayn Rand

Alisa Zinóvievna Rosenbaum (San Petersburgo, 2 de febrero de 1905-Nueva York, 6 de marzo de 1982), conocida como Ayn Rand, fue una filósofa y escritora rusa, nacionalizada estadounidense. Autora de las novelas como El manantial y la rebelión de Atlas, desarrolló un sistema filosófico conocido como «objetivismo».

OJOS DE MUJER: ISABEL COIXET, LA REVOLUCIÓN DE LA MIRADA ÍNTIMA

 

Isabel Coixet es directora de cine, una de las mejores.  Nació en Sant Adrià de Besòs  (Barcelona) en 1960. Su idilio con la cámara no empezó en una prestigiosa escuela de cine, sino de una forma mucho más íntima y mística: con una cámara de Super 8 que le regalaron por su primera comunión. Con ella empezó a filmar el mundo y a sus vecinas, atrapando retazos de realidad desde niña.

En lugar de estudiar cinematografía, Coixet decidió licenciarse en Historia Contemporánea por la Universidad de Barcelona. Esta formación académica no es un detalle menor; explica su profunda obsesión por la memoria, por el peso del pasado en el presente de sus personajes y por entender los contextos sociales que asfixian o liberan a las mujeres.

 Del lenguaje publicitario a la disidencia cinematográfica

Antes de conquistar los festivales internacionales, Coixet se curtió en el competitivo mundo de la publicidad como redactora y creativa. Allí aprendió la precisión del plano, la importancia del detalle y a contar grandes historias en apenas unos segundos. Sin embargo, el mundo de los anuncios se le quedó pequeño (y probablemente demasiado androcéntrico).

En 1988 firmó su debut con Demasiado viejo para morir joven, pero fue en 1996, rodando en inglés en Estados Unidos Cosas que nunca te dije (Things I Never Told You), cuando el mundo descubrió su verdadera voz: una cineasta interesada en los silencios, la vulnerabilidad y la incomunicación.

Miss Wasabi Films: Tejiendo redes femeninas

Un dato biográfico crucial para tu perspectiva de género es la fundación en el año 2000 de su propia productora: Miss Wasabi Films.  Con este paso Coixet no se conformó con abrirse paso en una industria históricamente dominada por hombres; decidió abrir la puerta a las que venían detrás.

Isabel Coixet ha construido una de las filmografías más coherentes, internacionales y personales del cine contemporáneo. Si algo define su obra, es la capacidad de colocar a la mujer en el centro absoluto del relato.

Las claves de su perspectiva de género:

  • Subversión de la mirada tradicional: Coixet no filma los cuerpos femeninos para el placer visual ajeno. Su cámara busca la intimidad, la textura de la piel, el silencio y los pequeños gestos cotidianos.
  • La resiliencia ante el trauma: Sus protagonistas suelen habitar “la periferia del bienestar”. No son víctimas pasivas, son supervivientes con criterio en cosntrucción.
  • El deseo y los vínculos no normativos: Coixet se atreve a explorar el deseo femenino en todas sus aristas, desde el amor lésbico histórico hasta las pasiones incómodas, obsesivas y alejadas de los romanticismos de manual.

Filmografía esencial con “Ojos de mujer”

  1. La deconstrucción de la mujer abnegada y el trauma
  • Mi vida sin mí (2003): Ann (Sarah Polley), una joven madre con una enfermedad terminal, toma el control absoluto de su destino y de cómo quiere despedirse del mundo. Rompe con el rol de la madre abnegada que sufre en silencio para convertirse en la guionista de sus últimos días, explorando incluso el derecho a experimentar un nuevo amor antes de morir.
  • La vida secreta de las palabras (2005): A través del personaje de Hanna, Coixet explora las secuelas psicológicas y físicas de la guerra y la tortura. Muestra cómo el trauma se inscribe en el cuerpo de las mujeres y resalta la importancia de la escucha y la empatía femenina como herramientas de sanación.
  1. La periferia, la madurez y la disidencia
  • La librería (2017): Florence Green (Emily Mortimer) es una viuda que decide abrir una librería en un pueblo costero conservador de los años 50. Es un retrato sutil sobre la resistencia femenina intelectual frente al poder caciquil y el aislamiento social.
  • Elisa y Marcela (2019): Coixet rescata del olvido la historia real del primer matrimonio entre dos mujeres en España (1901). Rodada en un bellísimo blanco y negro, la película es una reivindicación del derecho al deseo y al amor lésbico frente a la opresión social y religiosa.
  1. El deseo incómodo y la soberanía del cuerpo
  • Un amor (2023): Basada en la novela de Sara Mesa, aquí Coixet mete el dedo en la llaga de las dinámicas de poder, el neocolonialismo rural y el deseo femenino más complejo e incómodo. Nat (Laia Costa) se enfrenta a un entorno hostil donde el juicio social hacia las decisiones sexuales de las mujeres sigue siendo asfixiante, desnudando el machismo cotidiano.
  • Tres adioses (2026): Su obra más reciente es el testimonio perfecto de la madurez de su mirada. Al adaptar el libro de Michela Murgia, Coixet nos presenta a Marta (Alba Rohrwacher), una mujer que tras una dolorosa ruptura y un diagnóstico médico inesperado, en lugar de hundirse, experimenta un despertar de los sentidos y del placer. Coixet nos recuerda que la fragilidad del cuerpo o el fin de una relación no apagan la soberanía de una mujer sobre sus ganas de vivir.

El cine de Isabel Coixet nos enseña que mirar como mujer no es una cuestión de estética, sino un acto político de resistencia: es darle a nuestras heridas, nuestros deseos y nuestros silencios el espacio cinematográfico que históricamente se nos negó. Coixet filma desde el alma, invitándonos a todas a bailar bajo nuestra propia lluvia.

MUJERES QUE LEEN: LA MUJER EUNUCO

 

La mujer eunuco. Es un libro de 1970 de Germaine Greer que se convirtió en un éxito de ventas internacional y un texto fundamental en el movimiento  feminista. La tesis de Greer es que la “tradicional”, subburbana, consumista, reprime sexualmente a las mujeres, y que esto las desvitaliza, convirtiéndolas en eunucos.

El libro fue publicado en Londres en octubre de 1970. Ha sido traducido a numerosos idiomas.

En 1999 se publicó una secuela, titulada The Whole Woman (La mujer completa).

Resumen

El libro es un análisis feminista, escrito con intención polémica y erudición académica. Fue un texto clave del movimiento feminista en la década de 1970. Greer, tras examinar las definiciones históricas de la percepción que las mujeres tienen de sí mismas y enumerar las limitaciones impuestas, critica la sociedad de consumo moderna y la normalidad femenina y masculina según los estereotipos convencionales. Greer usa el humor, la audacia y un lenguaje grosero para presentar una descripción directa y sincera de la sexualidad femenina, tema que no se había tratado mucho hasta entonces en el mundo anglosajón.

Greer explica que los hombres odian a las mujeres, aunque estas últimas no se dan cuenta y se les enseña a odiarse a sí mismas.

En su capítulo final llamado Revolución, Greer dice que el cambio tiene que ocurrir a través de la revolución, no de la evolución. Las mujeres deben llegar a conocer y llegar a aceptar sus propios cuerpos, probar su propia sangre menstrual y abandonar el  celibato y la monogamia. Sin embargo, no deben quemar sus sostenes. “Los sujetadores son un invento ridículo”, escribió, “pero si haces de la falta de sujetadores una regla, te estás sometiendo a otra represión”. Greer se queja de las “damas elegantes de clase media” que se sientan en los comités de derechos de la mujer y dedican su tiempo a firmar peticiones para lograr la igualdad. Afirma que, para lograr la igualdad, una mujer no debe ser amable, sino que debe buscar la revolución.

La libertad por la que abogaba hace cincuenta y seis años era la libertad de ser una persona con la dignidad, integridad, nobleza, pasión y orgullo que constituyen la persona. Libertad para correr, gritar, hablar alto y sentarse con las rodillas separadas. Libertad para conocer y amar la tierra y todo lo que nada, yace y se arrastra sobre ella…

En una entrevista de 1971, Greer dijo de su libro: “El título indica el problema. Las mujeres han sido de algún modo separadas de su libido, de su facultad de desear, de su sexualidad. Se han vuelto sospechosas al respecto. Al igual que las bestias, por ejemplo, que son castradas en la agricultura para servir a su amo, para ser engordadas o dóciles, las mujeres han sido privadas de su capacidad de acción. Es un proceso que sacrifica el vigor por la delicadeza y la suntuosidad, y que hay que cambiar.”.

Recepción

La crítica  calificó a La mujer eunuco como un “libro maravilloso” y describió la gira internacional de Greer para promocionarlo como “el cenit del feminismo del siglo XX”.

Considero que este es un libro de cabecera para entender de dónde venimos y donde queremos llegar. Hay mucha desinformación sobre el feminismo y ha llegado el momento de hablar sobre la igualdad de oportunidades sin cortapisas, sin complejos, sin sentimiento de culpa y por supuesto sin pedir perdón.

Un fragmento:

Sería de esperar que los hombres opusiesen resistencia a la libración femenina, puesto que esta amenaza los cimientos del narcisismo fálico, pero existen indicios de que ellos están buscando un papel más satisfactorio. Si las mujeres se liberan a la vez liberarán a sus opresores…

Hoy en día la mayoría de las mujeres del mundo siguen teniendo miedo, siguen teniendo hambre, siguen siendo mudas y cargadas por la religión con todo tipo de grilletes, enmascaradas, amordazadas, mutiladas y golpeadas.

Además en  el mundo occidental está reverdeciendo con fuerza mediática un movimiento de mujeres que estiman oportuno desandar el camino y volver al siglo XIX, donde su voz política y su desempeño social se diluye volviendo ser la sombra de su pareja y la madre de sus hijos, mutilándose voluntariamente la lengua, convirtiéndose en un eunuco.

Debemos de hacer barrera para que no nos lleven a ese lugar oscuro, donde siempre nos quieren.  El poder no se oculta con respecto a esta fijación, y a ahí nosotras necesitamos tomar conciencia del: no pasarán.

La reflexión desde 2026 es que queda mucho por andar para vivir en sociedades donde el nacer mujer u hombre no determine tu destino,. Falta mucha cultura al respecto sobre los logros y lo que constaron dichos logros a nuestras abuelas y bisabuelas. Se siguen arrancando las páginas de nuestra historia en femenino.

La mujer eunuco puede ser un buen punto de partida para comenzar a informarse y en consecuencia obtener un criterio de dónde venimos y hacia dónde queremos ir.

NOTICIAS: EL MAPA DEL CLÍTORIS COMPLETO EN 2026

La verdadera arquitectura del gozo: El mapa definitivo del clítoris

Durante siglos, los mapas del cuerpo humano tuvieron un punto ciego. Mientras la ciencia cartografiaba con precisión milimétrica cada músculo, cada arteria y cada rincón del cerebro, el mapa del placer femenino se dejó deliberadamente en blanco. En pleno siglo XXI, los libros de texto seguían mostrando el clítoris como un pequeño “botón” insignificante. Hoy, gracias a la tecnología de micro-escaneo en 3D de última generación, la anatomía ha tenido que reescribir sus páginas.

Y este mapa es una hazaña científica de este año, de 2026.

Lo que este nuevo mapa fisiológico ha revelado no es solo un órgano; es una obra maestra de la ingeniería evolutiva.

  1. El iceberg sumergido: La forma de una promesa

La primera gran revelación de este mapa es volumétrica: lo que vemos fuera es solo la punta de un iceberg colosal. El clítoris es una estructura tridimensional que se extiende hacia el interior de la pelvis, abrazando la vagina como si fuesen dos brazos abiertos en mitad de un baile.

  • Las raíces de la sensibilidad: El mapa detalla los pilares (o crura) y los bulbos vestibulares. Estas estructuras internas miden entre 8 y 12 centímetros. Cuando hay excitación, estas raíces se llenan de sangre, se expanden y se abrazan al canal vaginal.
  • La metáfora: No somos un territorio plano. Tu centro de placer no es un botón que se pulsa; es una raíz profunda que sostiene, que se expande bajo la superficie y que vibra con el movimiento de tus caderas.
  1. Una densidad eléctrica sin precedentes

Si comparamos el cuerpo humano con una red eléctrica, este nuevo mapa ha demostrado que el clítoris es la central de energía más potente del organismo.

  • Más de 10.000 fibras nerviosas: Los estudios microscópicos recientes han logrado contar los cables del nervio dorsal. El resultado es asombroso: alberga más de 10.000 terminaciones nerviosas concentradas en un espacio minúsculo (un 20% más de lo que se estimaba en los manuales antiguos). Para que te hagas una idea, es una densidad de cableado sensorial muchísimo mayor que la de las yemas de los dedos, los labios o cualquier otra zona erógena del cuerpo.
  • La metáfora: Imagina un bosque donde las ramas de los árboles se entrelazan de forma tan densa que es imposible ver el cielo. Así es tu red nerviosa: una constelación de miles de hilos de luz listos para encenderse.
  1. El árbol que nunca deja de ramificarse

Lo más hermoso de este hallazgo científico es el comportamiento del nervio al llegar a la superficie. Los investigadores descubrieron que el nervio principal no termina en un punto ciego, sino que se ramifica de forma fractal —como los rayos de una tormenta, las venas de una hoja o las raíces de un árbol frondoso—. Estas ramificaciones microscópicas viajan y se entrelazan con el tejido circundante, conectando de forma directa el placer con la uretra, la vulva y la entrada de la vagina. Todo está interconectado. No hay piezas sueltas.

La ciencia nos ha confirmado lo que el cuerpo ya sabía al bailar: el placer no ocurre de forma aislada, es una red, un eco que reverbera en todo nuestro suelo pélvico.

  1. Por qué este mapa lo cambia todo (Más allá de la cama)

Este mapa no es solo un triunfo del autoconocimiento; es un acto de justicia histórica y médica.

  • Cirugía con brújula: Hasta ahora, muchas cirugías ginecológicas o reconstructivas se hacían “a ciegas” respecto a estos nervios, lo que causaba pérdidas accidentales de sensibilidad. Este mapa dota a la medicina de una brújula exacta para proteger el placer de las mujeres.
  • Reparar el mapa roto: Para las supervivientes de la mutilación genital femenina, este atlas es la clave que permite a los cirujanos plásticos y reconstructivos localizar las raíces internas del clítoris (que permanecen intactas bajo la piel) para devolverles la funcionalidad y la capacidad de sentir. La ciencia, aquí, se convierte en una herramienta de sanación y restitución de la dignidad.

CUERPO: LA PIEL, NUETRO MAPA DEL TESORO

 

Primer plano de piel con escalofríos fotos de archivo libres de regalías

Nuestra piel y el mar… o el misterio de la felicidad.

Hay mapas que no se despliegan sobre una mesa, sino que nos envuelven, respiran y cambian con nosotras. A menudo pensamos en nuestra piel como una simple frontera, la envoltura que nos separa del mundo o el lienzo que intentamos mantener liso frente al paso del tiempo. Pero la piel es mucho más que eso: es el territorio donde dejamos constancia de que estamos vivas. Es la cartografía de nuestra historia emocional.

Para entender esto, no hace falta recurrir a la magia, sino a la biología más pura. En nuestros primeros días de gestación, cuando apenas  somos un proyecto de vida en el vientre materno, el sistema nervioso y la piel nacen exactamente de la misma capa de células: el ectodermo. Esto significa que, desde nuestro origen, cerebro y epidermis son hermanos gemelos. La piel no es solo el borde de tu cuerpo; es tu cerebro vuelto hacia afuera, tu mente haciéndose caricia o coraza.

Las coordenadas del gozo

Piensa en esa luz inexplicable que irradia tu rostro cuando te dan una buena noticia, en el rubor de la ilusión o en la electricidad que te recorre cuando la música empieza a sonar y el cuerpo te pide moverte. No es casualidad.

Debajo de nuestra superficie habitan las fibras C-táctiles, unos receptores nerviosos fascinantes que no están diseñados para decirnos si algo es áspero o liso, sino para leer el amor. Solo se activan con el roce suave, a la velocidad exacta de una caricia, enviando un mensaje directo a las áreas emocionales del cerebro para liberar oxitocina.

Cuando la piel celebra, los capilares se expanden y la sangre fluye, llenándonos de ese “brillo” característico de la alegría. Y esa famosa “piel de gallina” que sientes ante un acorde de música o un recuerdo hermoso, rara vez es frío: es, literalmente, el aplauso de tus neuronas reverberando en la superficie.

Las grietas del relieve: el eco de lo que callamos

Pero todo mapa tiene también sus accidentes geográficos, sus zonas áridas y sus grietas. ¿Qué pasa con las frustraciones, el estrés crónico o el dolor callado que no logramos sacar afuera? Lo que la boca calla y el cuerpo no baila, la piel lo escribe.

Cuando nos sentimos superadas, el cerebro enciende el llamado eje cerebro-piel, inundando nuestro torrente sanguíneo de cortisol y adrenalina. Este estado de alerta constante rompe nuestra barrera cutánea, frena la producción de colágeno y despierta a las células inflamatorias.

De pronto, aparece una rojez inexplicable, un brote de dermatitis, un acné rebelde o una sequedad profunda. No es que tu piel te esté traicionando; es un volcán subterráneo buscando una salida. Es el sistema inmune de tu piel intentando defenderte de un conflicto emocional que aún no has podido gestionar. Tu piel se convierte en el altavoz de tu estrés.

Cambiar el rumbo: El movimiento que borra los mapas rotos

Y aquí es donde entra nuestra brújula favorita y la razón de ser de Otras que bailen: el movimiento.

Si la piel es un mapa de nuestras emociones, el baile es la manera de redibujar sus fronteras. Al movernos, activamos la interocepción —nuestra capacidad de sentir el cuerpo por dentro—. Con cada paso, cada estiramiento y cada ritmo, ayudamos a reducir los niveles de cortisol anclados en nuestra sangre. La microcirculación se reactiva, el oxígeno vuelve a llegar a cada célula y la tensión acumulada en la fascia y en la epidermis comienza a disolverse.

Bailar es, de alguna manera poética y científica, estirar las arrugas del alma. Cada movimiento es una línea nueva que trazamos en nuestro mapa, alejándonos de la rigidez de la frustración para volver a habitar el placer del presente.

Te invito a que hoy te mires al espejo de otra manera. Observa tus marcas, tus líneas de expresión, la textura de tu geografía personal. No busques “imperfecciones” que corregir, sino las rutas de un tesoro inmenso, tu mapa del tesoro, irrepetible. Cuida tu piel no por vanidad, sino para acariciar tu sistema nervioso. Y, sobre todo, no dejes que la frustración se quede atrapada bajo ella: ponle música, sacúdela y que salga a vibrar, a captar la luz del universo.